Los errores son alegres y la perfección es gris

 "A veces hay que estropear un poquito el cuadro para poder terminarlo"

(Eugène Delacroix)

Las grietas por donde entra la luz


Nos pasamos gran parte de la vida intentando hacerlo todo perfecto. Midiéndonos. Corrigiéndonos. Viviendo, muchas veces, en guerra con nosotros mismos. Como si equivocarnos nos hiciera menos válidos, menos dignos de amor. Y qué cansancio habitar un lugar donde nunca nada parece suficiente. 

Con el tiempo he entendido que la perfección no nos acerca a la calma, nos aleja de ella. Porque en esa necesidad constante de control dejamos de permitirnos fallar, aprender, improvisar, ser humanos. Y, quizá, ahí está la verdadera belleza. En nuestras grietas. En nuestras contradicciones. En todo eso que intentamos esconder. 

Quizá la vida no nos está pidiendo perfección. Sólo presencia. Hacer las cosas con verdad, con entrega, con el corazón abierto. No perfectamente. Plenamente. 

 “Los errores son alegres y la perfección es gris” ( Jorge Luis Borges).

Todos los besos.