CONFIESA TU PASIÓN POR ESOS SIGNOS QUE NIEGAN LA TRISTEZA

"El rostro no es jamás opaco del todo; el alma se muestra a través de sus muros"

(Aldous Leonard Huxley) 

¿Es el rostro el espejo del alma?

Estoy segura de que lo que voy a contarte te ha pasado alguna vez, ver un rostro y sentir serenidad o, al revés, sentir desconfianza y malas vibraciones. No hablo de belleza o de fealdad, sino de algo que vas más allá, del rostro como expresión del ser de una persona, como reflejo de su alma. 
Creo que el rostro es la imagen de nuestra identidad, una representación visible de lo que somos. Con él, nos mostramos al mundo y a él se asoma, genuinamente, todo lo luminoso y todo lo oscuro.
Albert Schweitzer decía "Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado, con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen". Nuestra forma de vivir, nuestra experiencia vital va dejando su huella en nuestro rostro: la serenidad, los enfados, las alegrías, los fracasos, nuestros logros, nuestras frustraciones,...
Observar tu rostro es una forma de reconocer cómo te sientes. Ojalá esta mañana descubras lo que he visto al verte...un rostro apacible, sin tensiones, con una mirada luminosa y radiante.
"Confiesa tu pasión por esos signos que niegan la tristeza" (Ángel Campos Pámpanos)
Todos los besos